EL COMIENZO
Si no te gusta
lo que ves,
haz algo para cambiarlo.
Fue este sentimiento que unió al diseñador José Octávio y a la ingeniera química Esther para transformar el escenario del deporte que tanto aman.
“¿Cómo el surf, un deporte que depende de la naturaleza, enfrenta las cuestiones ambientales?”
No tuvieron que buscar muy lejos para detectar la paradoja entre los materiales utilizados para fabricar tablas de surf y los impactos ambientales que causan.
Es innegable que la combinación de espuma de poliuretano (PU) o poliestireno expandido (EPS), poliéster o resina epoxi, y fibra de vidrio da como resultado un producto de alta calidad para los surfistas. Sin embargo, estos materiales son altamente tóxicos y representan riesgos para la salud de los shapers. No son reciclables (y cuando lo son, no se reciclan). Al final de su vida útil, se convierten en un grave problema ambiental, ya que tardan cientos de años en descomponerse.
Con estas cuestiones en mente, Esther y José Octávio comenzaron esta jornada.
Conoce mejor la solución que encontraron en la pestaña ESPUMA IN SYNC.
