ESPUMA

Después de mucha investigación, nos dimos cuenta de que la espuma de poliuretano (PU) o poliestireno (EPS) no solo representa un riesgo para el medio ambiente después de ser desechada, sino también para la salud de los shapers. ¡Listo! Ese fue el primer material en la ecuación de la “tabla perfecta” que decidimos atacar.

Encontramos una espuma de poliuretano biodegradable a base de aceite vegetal, utilizada en las áreas de ingeniería civil, agronómica y médica, con características muy interesantes para lo que estábamos buscando.
Mientras que la espuma de PU o EPS tarda unos 400 años en descomponerse en la naturaleza, esta espuma se descompone en hasta 9 meses. Increíble, ¿verdad? Pero no confundas esta rápida descomposición con algo que dura poco; este proceso solo ocurre en entornos favorables, como los vertederos (que, casualmente, es el destino más común de las tablas de surf).
A pesar de sus muchas ventajas, reemplazarla no fue fácil. Enseguida detectamos características en esta espuma que la diferenciaban del poliuretano usado en tablas de surf. Su densidad, color, homogeneidad, peso, espaciado celular… algunos aspectos debían cambiarse. Fue entonces cuando empezó el trabajo.
Tras años de pruebas con químicos, modeladores, surfistas, diseñadores, socios, familiares, amigos y muchos seguidores, José Octávio y Esther lograron una fórmula muy prometedora y emocionante. ¿Qué sigue? Descúbrelo en la pestaña SURF IN SYNC
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